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Baterías de almacenamiento en Chile: clave para la transición energética

April 10, 2026

Si los paneles solares y los parques eólicos son el corazón de la transición energética chilena, las baterías de almacenamiento son su sistema nervioso. Sin ellas, la energía generada en exceso durante el mediodía se desperdicia; con ellas, esa energía se guarda, se despacha cuando se necesita y convierte una matriz intermitente en un sistema confiable las 24 horas del día. Chile lo entendió antes que la mayoría y hoy lidera en América Latina con más de 1.850 MW de sistemas BESS (Battery Energy Storage Systems) en operación, con proyecciones que apuntan a 8,6 GW antes de 2027. Esta es la historia del componente más estratégico de la nueva economía energética chilena.


El Problema que las Baterías Vinieron a Resolver

Para entender por qué el almacenamiento es tan crítico en Chile, hay que entender primero el problema estructural que enfrenta su sistema eléctrico. El país tiene los mejores recursos solares del planeta en el norte —el Desierto de Atacama genera energía solar a precios de entre USD 20 y USD 35/MWh, los más competitivos del mundo— pero el sol brilla con mayor intensidad entre las 10 AM y las 3 PM, horas que no siempre coinciden con los picos de demanda eléctrica del sistema.

El resultado es un fenómeno que los ingenieros llaman curtailment: energía limpia generada que no puede ser absorbida por la red y debe ser desconectada. En 2025, Chile desperdició aproximadamente 6.200 GWh de energía renovable que fue producida pero no pudo inyectarse. Para contextualizar esa cifra: es equivalente al consumo anual de más de 1,5 millones de hogares chilenos. Cada gigavatio-hora desperdiciado es una pérdida económica directa para los desarrolladores y un freno para la descarbonización del sistema.

Las baterías resuelven este problema en su raíz: almacenan el excedente solar o eólico producido en horas de baja demanda y lo despachan en las horas de mayor consumo, típicamente entre las 8 PM y las 11 PM. El resultado es un sistema más eficiente, más estable y más rentable.


Chile BESS: De Cero a Líder Regional en Cinco Años

El crecimiento del almacenamiento en baterías en Chile ha sido uno de los más rápidos del mundo en proporción al tamaño del sistema eléctrico nacional. La progresión es elocuente:

PeríodoCapacidad BESS Operativa
Enero 2025886 MW / 3.318 MWh (21 sistemas) 
Junio 2025999 MW / 3.995 MWh 
Noviembre 20251.850 MW 
Diciembre 20251.575 MW (promedio anual, 4 h duración) 
Proyección 20278,6 GW — cuatro años antes de la meta oficial 

Este crecimiento no fue impulsado por el Estado, sino por el mercado: los inversionistas privados identificaron la rentabilidad del almacenamiento como activo de arbitraje de precios y como complemento indispensable para los proyectos solares híbridos. Durante 2025, los sistemas BESS aportaron el 2,3% de la generación eléctrica total del país, con un crecimiento interanual del 150% respecto a 2024.


Los Grandes Proyectos que Transformaron el Sistema

BESS del Desierto: El Más Grande de Latinoamérica

En abril de 2025, Atlas Renewable Energy inauguró el BESS del Desierto, el sistema de almacenamiento en baterías más grande de América Latina. Emplazado en más de tres hectáreas en el norte de Chile y equipado con 320 baterías de última generación, el sistema opera en modalidad stand-alone —conectado directamente a la red de transporte de energía, sin estar vinculado a una central generadora específica.

Su capacidad de inyección estimada es de 280 GWh anuales, y opera bajo un acuerdo PPA firmado con Emoac por 15 años, lo que garantiza ingresos estables durante toda su vida útil operativa. Su inauguración marcó un antes y un después en la percepción del mercado BESS chileno: demostró que los proyectos de almacenamiento puro son financieramente viables como activos independientes.

Proyecto BESS Elena Fase I (Grenergy)

En la comuna de María Elena, Región de Antofagasta, Grenergy construye el BESS Elena Fase I, con una capacidad de 430 MW —el proyecto de almacenamiento más grande actualmente en construcción en Chile. Su incorporación al sistema está prevista para la primera mitad de 2026 y representará por sí solo un salto significativo en la capacidad total de almacenamiento del país.

Parques Híbridos de AES Andes

AES Andes tiene dos proyectos solares híbridos en construcción en la Región de Antofagasta: el Parque Híbrido Pampas y el Parque Fotovoltaico Cristales, ambos con 340 MW de generación solar y 1.360 MWh de almacenamiento BESS, con una inversión de USD 199 millones cada uno. Estos proyectos son el modelo de la nueva generación de centrales renovables en Chile: generación solar y almacenamiento integrados desde el diseño, pensados para despachar energía limpia de forma controlada durante las horas de mayor demanda y precio.


Tipos de Proyectos BESS en Chile

El mercado chileno ha desarrollado tres modalidades de almacenamiento que coexisten y se complementan:

1. BESS Stand-Alone

Son instalaciones de almacenamiento puro, conectadas directamente a la red de transmisión sin estar asociadas a una central generadora específica. Su modelo de negocio se basa en el arbitraje de precios: compran energía barata en horas de baja demanda (mediodía solar) y la venden cara en horas pico (tarde-noche). Al cierre de 2025, había 491 MW en operación bajo esta modalidad.

2. Proyectos Híbridos Solar + BESS

Son el formato más común en la cartera de nuevos proyectos. La central solar genera electricidad durante el día; el excedente que no se puede inyectar se almacena en las baterías y se despacha en horas de mayor demanda. A fines de 2025, este segmento concentraba 1.197 MW de capacidad BESS operativa.

3. Proyectos Híbridos Eólico + BESS

Siguen el mismo principio que los híbridos solares, pero integran la variabilidad del viento con el almacenamiento para entregar energía de forma más predecible. Representaban 67 MW de capacidad BESS operativa a fines de 2025, pero el pipeline de proyectos eólicos con almacenamiento está creciendo aceleradamente.


La Tecnología Detrás del Almacenamiento

El tipo de batería predominante en los proyectos utility-scale de Chile en 2026 es la batería de litio-hierro-fosfato (LFP), por sus siglas en inglés. Las LFP se han convertido en el estándar de la industria por una combinación de factores:

  • Seguridad: No generan eventos térmicos fuera de control (thermal runaway) como las baterías de óxido de litio-níquel-manganeso-cobalto (NMC).
  • Vida útil: Soportan entre 3.000 y 6.000 ciclos de carga-descarga con degradación mínima, equivalente a más de 15 años de operación.
  • Costo: En 2026, el rango de costo de baterías LFP a nivel de celda se sitúa entre USD 120 y USD 180/kWh, aproximadamente un 80% menos que en 2015.
  • Sostenibilidad: No utilizan cobalto en su composición, un mineral cuya extracción tiene serios cuestionamientos éticos y medioambientales.

La duración promedio de los sistemas BESS en Chile es de 4 horas de autonomía, lo que significa que un sistema de 100 MW almacena y puede despachar 400 MWh antes de requerir una nueva carga. Para aplicaciones industriales que requieren mayor autonomía, el mercado está desarrollando sistemas de 6 a 8 horas, aunque su adopción masiva todavía está condicionada a una reducción adicional de costos.


El Valor Estratégico para la Minería

La minería chilena consume aproximadamente el 33% de la electricidad del país y tiene compromisos públicos de descarbonización que obligan a sus operaciones a migrar hacia energía 100% renovable antes de 2030. Las faenas mineras ubicadas en el norte de Chile —el centro de la industria del cobre— tienen un perfil de consumo que opera las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Para estas operaciones, un parque solar híbrido con BESS es la solución ideal: genera energía limpia durante el día, almacena los excedentes y abastece las faenas durante la noche, reduciendo o eliminando la dependencia del diésel y el gas natural. Los contratos PPA que combinan energía solar con almacenamiento están entregando precios de energía limpia de entre USD 40 y USD 60/MWh a las mineras, competitivos con el costo del diésel que muchas operaciones del norte aún utilizan como respaldo.


El Impacto en el Sistema Eléctrico Nacional

El aporte de los sistemas BESS al sistema eléctrico chileno ya es cuantificable y significativo. El Coordinador Eléctrico Nacional ha documentado que la incorporación de almacenamiento ha permitido reducir en casi USD 100/MWh el costo marginal solar en algunas subestaciones del sistema, al distribuir la oferta de energía renovable de forma más uniforme a lo largo del día.

Bernardo Severino, Gerente de Estudios del Center for Energy Transition (CENTRA) de la Universidad Adolfo Ibáñez, lo resume con precisión: “Los BESS no son simplemente una tecnología de respaldo; son el mecanismo que permite al sistema absorber mayores proporciones de energía variable sin sacrificar estabilidad ni confiabilidad”.


Los Desafíos Pendientes

A pesar del avance extraordinario, el camino hacia los 8,6 GW proyectados para 2027 no está libre de obstáculos:

  • Transmisión: La falta de capacidad en la red de transmisión sigue siendo el cuello de botella principal. Muchos proyectos BESS aprobados en el norte no pueden conectarse porque las subestaciones están saturadas.
  • Regulación de servicios complementarios: El marco regulatorio para que los sistemas BESS puedan prestar servicios complementarios al sistema —como control de frecuencia, inercia sintética y reserva operacional— aún está en desarrollo. Sin una remuneración adecuada por estos servicios, la rentabilidad de los proyectos stand-alone depende casi exclusivamente del arbitraje de precios spot.
  • Litio chileno: Es una paradoja que Chile —con las mayores reservas de litio del mundo, insumo principal de las baterías— importe la mayoría de sus celdas desde China. El desarrollo de una cadena de valor local del litio, desde la extracción hasta la fabricación de baterías, es una de las asignaturas pendientes más importantes de la política industrial del país.

La Próxima Frontera: 8,6 GW en 2027

Con 17 proyectos BESS previstos para interconectarse entre enero y julio de 2026 con cerca de 12.000 MWh de capacidad adicional, y con 8.431 MW adicionales actualmente en evaluación ambiental, la trayectoria del almacenamiento en Chile es inequívoca. El país está construyendo, en tiempo récord, la infraestructura de flexibilidad que necesita para que su transición energética sea no solo ambiciosa en los titulares, sino sólida y confiable en la operación diaria del sistema eléctrico. Las baterías no son el futuro de la energía chilena: son su presente más dinámico.